¿Qué pasa si mi perro no la usa?
Una mejora facilísima
Me encanta esta incorporación a la rutina diaria de mi perro; las gotas dentales han sido una mejora sencillísima. Solo las añado a su agua y ya está. Sin peleas de cepillado, sin estrés, y encaja perfecto con la rutina de la cocina donde ya iba a beber durante el día.
Tras un par de semanas empecé a notar que su aliento ya no era tan fuerte, sobre todo cuando se acerca para que le hagan mimos. Es uno de esos pequeños cambios que, con el tiempo, marcan una gran diferencia, y valoro lo fácil que ha sido de mantener.
Daniela L., Ciudad de México, mamá perruna
The Doggy Fountain™ - Inalámbrica






















